Pechuga de pollo rellena con queso fundido

La pechuga de pollo rellena con queso fundido es una receta deliciosa y fácil de preparar que encantará a toda la familia. La combinación de la carne de pollo tierna y jugosa con el queso fundido derretido en su interior crea una explosión de sabores en cada bocado. Además, es una opción saludable y baja en grasas para aquellos que buscan cuidar su alimentación. A continuación, te mostramos cómo preparar esta deliciosa receta paso a paso.

Ingredientes:
– 4 pechugas de pollo
– 200 gramos de queso fundido
– 1 taza de pan rallado
– 3 huevos
– Sal y pimienta al gusto
– Aceite de oliva
– Palillos de dientes

Valor nutricional:
– Pechuga de pollo: Rica en proteínas y baja en grasas, ideal para una alimentación saludable.
– Queso fundido: Aporta calcio y proteínas, pero debe consumirse con moderación debido a su alto contenido en grasas.
– Pan rallado: Aporta carbohidratos y puede ser una buena opción para quienes necesitan aumentar su consumo calórico.
– Huevos: Aportan proteínas y grasas saludables, pero deben consumirse con moderación debido a su alto contenido en colesterol.

Paso a paso:
1. Precalentar el horno a 180°C.
2. Cortar las pechugas de pollo por la mitad, sin separar las dos partes.
3. Salpimentar las pechugas y rellenarlas con el queso fundido.
4. Cerrar las pechugas y sujetarlas con palillos de dientes.
5. Batir los huevos en un plato hondo y colocar el pan rallado en otro plato.
6. Pasar las pechugas primero por el huevo batido y luego por el pan rallado, asegurándose de que queden bien cubiertas.
7. Colocar las pechugas en una bandeja para horno previamente engrasada con aceite de oliva.
8. Hornear durante 30-35 minutos, hasta que estén doradas y cocidas por completo.
9. Retirar los palillos de dientes antes de servir.

Esta receta de pechuga de pollo rellena con queso fundido puede ser acompañada con una ensalada fresca, arroz blanco o una guarnición de verduras salteadas.

1. Asegúrate de sazonar bien la pechuga con sal y pimienta antes de rellenarla.
2. Utiliza un cuchillo afilado para hacer un corte en el centro de la pechuga, asegurándote de no cortar completamente la carne.
3. Rellena la pechuga con queso fundido y otros ingredientes de tu elección, como hierbas frescas o vegetales.
4. Cierra la pechuga con palillos para que el queso no se derrame durante la cocción.
5. Cocina la pechuga a fuego medio-bajo para evitar que se queme por fuera y quede cruda por dentro.
6. Asegúrate de que la temperatura interna de la pechuga alcance los 75 grados Celsius para asegurarte de que esté completamente cocida.
7. Deja reposar la pechuga durante unos minutos antes de cortarla, para que los jugos se redistribuyan y no se salgan al cortarla.

Conoce el contenido calórico de una pechuga de pollo rellena de queso

Una pechuga de pollo rellena de queso puede ser una deliciosa opción para una cena o almuerzo. Sin embargo, es importante conocer su contenido calórico antes de incluirla en nuestra dieta.

En promedio, una pechuga de pollo rellena de queso tiene alrededor de 350 calorías. Esto puede variar dependiendo del tamaño de la porción y del tipo de queso utilizado.

Es importante también tener en cuenta que la pechuga de pollo rellena de queso puede contener altas cantidades de grasas saturadas y sodio, especialmente si se utiliza queso procesado o empanizado. Por lo tanto, se recomienda consumirla con moderación y combinarla con una porción generosa de verduras frescas.

  • Contenido calórico promedio: 350 calorías
  • Alto contenido de grasas saturadas y sodio
  • Consumir con moderación y acompañar con verduras frescas

Contenido calórico de la pechuga de pollo rellena de queso y jamón

La pechuga de pollo rellena de queso y jamón es una deliciosa opción para una cena o almuerzo, pero es importante conocer su contenido calórico para poder incluirla en una dieta balanceada.

Contenido calórico: Una porción de 100 gramos de pechuga de pollo rellena de queso y jamón contiene alrededor de 240 calorías.

Proteínas: La pechuga de pollo es una excelente fuente de proteínas magras, y al estar rellena de queso y jamón también aumenta su contenido proteico.

Grasas: El queso y el jamón añaden grasas a la pechuga de pollo, por lo que es importante controlar las porciones para evitar un exceso de grasas saturadas.

Carbohidratos: La pechuga de pollo rellena de queso y jamón no contiene carbohidratos significativos.

Origen de la pechuga rellena: ¿Cuál es su historia?

La pechuga rellena es un plato que tiene sus orígenes en la cocina europea, específicamente en la gastronomía francesa. Se cree que la técnica de rellenar carnes se desarrolló en la Edad Media, cuando las especias y los ingredientes exóticos comenzaron a llegar a Europa desde Oriente.

Inicialmente, la pechuga rellena se preparaba con carne de ave, como el pollo o el pavo, y se rellenaba con una mezcla de carne picada, hierbas y especias. Con el tiempo, se comenzaron a utilizar otros ingredientes para el relleno, como queso, frutos secos y verduras.

En la actualidad, la pechuga rellena es una preparación muy popular en todo el mundo y se pueden encontrar una gran variedad de recetas y combinaciones de ingredientes. En el caso de la pechuga de pollo rellena con queso fundido, es una opción deliciosa y fácil de preparar que combina la suavidad del pollo con el sabor intenso del queso.

La pechuga de pollo rellena con queso fundido es una opción deliciosa y fácil de preparar para cualquier ocasión. Con esta receta, podrás sorprender a tus invitados con un plato elegante y sabroso. No dudes en experimentar con diferentes tipos de queso y especias para personalizar la receta a tu gusto. ¡Buen provecho!

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